martes, 18 de abril de 2023

JAVIER GOROSQUIETA REYES

 

Traemos hoy a LERÍN ES CAPITAL a un personaje lerinés de gran relevancia en diversos ámbitos (cultural, social, económico...). 

Como es habitual en este blog, es Charo López quien, con la admirable capacidad para hacer este tipo de trabajos minuciosos a la que ya nos tiene acostumbrados, se encarga de hacernos una interesante semblanza de...

 

JAVIER GOROSQUIETA REYES SJ, experto en análisis económico y firme defensor de la justicia social.

 


 

“A la abundancia de bienes y servicios disponibles en algunas partes del mundo, sobre todo en el Norte desarrollado, corresponde en el Sur un inadmisible retraso, y es precisamente en esta zona geográfica donde vive la mayor parte de la humanidad. Al mirar la gama de los diversos sectores: producción y distribución de alimentos, higiene, salud y vivienda, disponibilidad de agua potable, condiciones de trabajo, en especial el femenino, duración de la vida y otros indicadores económicos y sociales, el cuadro general resulta desolador, bien considerándolo en sí mismo, bien en relación a los datos correspondientes de los países más desarrollados del mundo. La palabra «abismo» vuelve a los labios espontáneamente”. (Javier Gorosquieta. LA INTERDEPENDENCIA Y LA SOLIDARIDAD NORTE-SUR).

Con esta claridad y contundencia se expresaba el personaje que traigo hoy a este blog, ya que era una constante su preocupación por la desigualdad en el mundo, y con estas otras frases lo consideraban quienes trabajaron cerca suyo: “El talento pasa delante de nuestros ojos sin apenas darnos cuenta. El talento no hace ruido. Humilde, callado, sencillo, sin ostentación, sin prepotencia, este era el jesuita Javier Gorosquieta”.

¿Y quién era Javier Gorosquieta? pues un lerinés que dejó un amplio legado tras de sí. Un experto en el estudio y análisis de la economía global abordada desde el prisma de la Doctrina Social de la Iglesia;  un profesor humanista que con claridad y precisión pedagógica exponía sus reflexiones, no solo a sus alumnos a los que formó en los distintos institutos y universidades en los que desarrolló su labor, sino también a través de sus libros y la multitud de artículos en los que analizaba y desmenuzaba los distintos aspectos que afectaban a la economía de mercado, visto bajo el prisma de la responsabilidad moral cristiana.

 Francisco Javier, (Javier) era hijo de Jenaro Gorosquieta Yerro y Julia Reyes Velasco y había nacido en Lerín el 11 de octubre del año 1929. Cuatro días más tarde el párroco, don Pablo Ciriza, le administró las aguas del bautismo. Después nacerá José Luis, el segundo de los hermanos. Ambos tuvieron  una infancia alegre y feliz en su pueblo con su familia,  la cuadrilla de amigos y los vecinos. Cuando Javier contaba con apenas nueve años muere la madre y su padre contrae más tarde segundas nupcias con Luisa López, prima carnal de la anterior, y con la que tuvo otros tres hijos más: Antonio, Fernando y María Carmen. Javier y José Luis manifestaron siempre a Luisa un cariño filial como si hubiese sido su propia madre y a la que quisieron como tal.

 

 
Javier y José Luis con el abuelo Justo Reyes

Al terminar en el pueblo la educación primaria a manos de los maestros locales, Javier sale con doce años de Lerín (año 1941) para cursar el bachillerato en los colegios que la Compañía de Jesús tiene en Durango y en Javier, entre los años 1941-46. Para ese año de 1946, a punto de cumplir los diecisiete años, tuvo ya Javier claro que quería ser jesuita por lo que ingresa en el noviciado de Loyola. A partir de este momento comenzará su formación religiosa. Cursa Humanidades en Loyola y Filosofía en Oña. La Teología la hará a caballo entre Oña y Frankfurt y se ordena sacerdote en la ciudad alemana el 30 de julio del año 1960, celebrando su primera misa al día siguiente en esa misma Frankfurt de Main.

 

 
La ordenación sacerdotal en Frankfurt de Main. 30-7-1960

 Un año después, un 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol, pudo por fin celebrar su primera misa en su pueblo de Lerín. Para la ocasión, la calle de Marcos, su calle, engalanó primorosamente todo el recorrido por el que debía atravesar la comitiva desde su casa a la iglesia acompañando al misacantano. Evento que no pilló de sorpresa a sus vecinos, que ya estaban acostumbrados a acompañar a los numerosos sacerdotes locales que por aquellos años recibían las órdenes sacerdotales o religiosas.

 

 
La calle Marcos de Lerín adornada para su cantamisa

 

 
Subiendo la calle Marcos hacia la iglesia acompañado de su familia

 

 
En un momento de su primera misa en la iglesia de Lerín (25-7-1961)

 

En el año 1963, el padre Gorosquieta se incorpora a la vida apostólica aunque continua estudiando. Su vocación religiosa estaba marcada por su ser sacerdotal, pero su pasión se inclinaba también hacia la vida académica, enfocada en un aspecto concreto: la economía; por eso se gradúa en Ciencias Sociales en la Universidad de Deusto para licenciarse finalmente en la Complutense de Madrid en Ciencias Económicas, carrera de cinco años que hizo en tres. Allí presentó y defendió su tesis doctoral en el año 1971 dirigida por el profesor Enrique Fuentes Quintana (Carrión de los Condes 1924-Madrid 2007), uno de los prestigiosos economistas de referencia del siglo XX. Fuentes Quintana fue además vicepresidente segundo del Gobierno de España por la UCD en el Gobierno de Adolfo Suarez.  El título de la tesis del padre Gorosquieta era: El sistema de ideas tributarias de los teólogos y moralistas principales de la Escuela de Salamanca (siglos XVI y XVII). También fueron profesores suyos, entre otros, Manuel Fraga, Gregorio López Bravo, Laureano López Rodó y José Luis Rodríguez San Pedro.

Este doctorado en Ciencias Económicas venía a sumarse a sus dos licenciaturas anteriores en Filosofía y Teología y el grado en Ciencias Sociales, una vasta formación que delataba su extraordinaria inteligencia, lo que lo situó en el foco de atención de sus superiores. A lo largo de su carrera docente impartió clases en varios centros de la Compañía de Jesús: en Córdoba, en la Escuela Técnica Empresarial Agrícola (ETEA), en Valladolid, en el Instituto Nevares de Empresarios Agrícolas (INEA) y en Bilbao, en la Universidad de Deusto. Pero donde dedicó especialmente su labor docente fue en la madrileña Universidad Pontificia de Comillas, concretamente en el Instituto Católico de Administración y Dirección de Empresas (ICADE), donde impartió clases desde sus inicios hasta poco después de su jubilación.

 El padre Gorosquieta recaló en Madrid debido a que los Provinciales jesuitas españoles, atendiendo las indicaciones que proponía el entonces General de la Compañía, Juan Bautista Janssens, quisieron reforzar la institución de Fomento Social, organismo creado después de la guerra civil para dar impulso al apostolado que venía propugnando la Iglesia en su Doctrina Social. Por tal motivo, y para avivar estas tesis, se creó un grupo de expertos entre los que se iba a encontrar Javier Gorosquieta. Este equipo de Fomento Social tenía su sede en el edificio donde anteriormente había estado la revista Razón y Fe, que pasaría ahora a llamarse Casa de Escritores, aunque al centro se le conocerá sencillamente como Centro Loyola. Aquí trabajó Javier durante casi cuarenta años, buena parte de ellos siendo el administrador y director de la institución, alternando períodos de docencia en diferentes lugares de la geografía española. En un principio comenzó enseñando economía, pero progresivamente su atención se fue dirigiendo hacia la deontología y la ética económica y empresarial, de la que fue un referente. Alternó esta labor con la redacción de varios libros que se editaron y algunos se reeditaron con éxito y llevó a cabo una abundante actividad articulística de gran calado, artículos que se iban editando en numerosas revistas especializadas: Mundo Social, Razón y Fe, Hechos y Dichos y Mensajero, pero especialmente en la Revista Fomento Social, de la que fue director y redactor desde 1975 hasta 1990. Todo este legado de opinión del padre Gorosquieta se encuentra a día de hoy a la espera de una revisión seria que estudie y ajuste su pensamiento.

Para difundir ese pensamiento social cristiano, que defendía con entusiasmo, participó muchas veces a lo largo de su vida como ponente en numerosos cursos, seminarios y conferencias. Fue también consiliario nacional de “Acción Social Empresarial”, asociación cristiana de empresarios.

 

 
En una de sus muchas conferencias

 

Defendía Gorosquieta  la necesidad de un marco de moralización de la economía según el catálogo de los derechos humanos, ampliado por una ética social y económica, y así lo manifestaba: Lo importante para la Ética de la Sociedad Civil es el comprobar que en las sociedades democráticas modernas, e incluso en un ámbito más universal, existen valores, mínimos éticos compartidos por casi todos, que garantizan la estabilidad y la armonía de la convivencia democrática”. J. Gorosquieta. “Ética de Empresas. Teoría y casos prácticos. (1999)”. Y todo esto lo defendía al parecer lo mismo en sus primeros escritos de los años sesenta, con el país en vías de desarrollo, como en sus últimos análisis sociales de comienzos del siglo XXI.

Sus alumnos estaban acostumbrados a escuchar de su boca conceptos tales como el bien común, lo equitativo, lo razonable,  que repetía hasta la saciedad. Según el analista Alberto López Caballero SJ, Gorosquieta explicaba con una analítica clarividente, que el beneficio en una empresa es el precio que la sociedad civil paga al capital para mantener la economía de libre mercado, porque si el capital no recibiera beneficio su remuneración quedaría reducida al interés. Asegura también que, “Gorosquieta acepta el beneficio, aunque no como fin de la empresa, pero sí como condición necesaria para mantener la economía de libre empresa”. Continúa diciendo, que respetando el marco de la Doctrina social de la Iglesia (Gorosquieta) otorgaba superioridad al trabajo con respecto del capital. Por tanto, López Caballero  no duda en calificarle en este aspecto como un verdadero revolucionario ya que sus tesis suponen un giro copernicano sobre la mentalidad tradicional, en el que: a un salario fijado a priori el beneficio sería totalmente para el capital, él defendía que: a un beneficio del capital fijado a priori, el excedente del beneficio sería para el trabajo.  

 Contribuyó Gorosquieta por tanto al análisis en el actuar económico de negocio de la empresa siguiendo las líneas de un marco cristiano de principios morales, una moralización orientada al principio del deber y desde el prisma de la ética deontológica. Su formación teológica le inclinaba siempre hacia los más desfavorecidos.

Tras la apariencia de erudito, que lo era, de aspecto más bien serio e inaccesible, escondía cierta timidez nunca resuelta, pero su carácter era bondadoso y atento. De una honradez y humanidad notables; atendía siempre y aconsejaba a cuantos a él se le acercaban solicitando ayuda, como aseguran quienes lo trataron. Un sabio en definitiva dotado de una vasta cultura y gran intelecto mostrando a lo largo de su vida un gran interés por los derroteros en los que se movía la economía.

 

 
Javier (en cuclillas) patinando en sus años de estudiante junto a sus compañeros.

 

Como reconocido educador, especializado en ética económica y empresarial, exponía sus tesis con gran pedagogía y claridad, destacando en él su principio humanístico. Cuando cumplió los sesenta y cinco años simultaneó las clases entre Madrid  y Bilbao; su idea era jubilarse a los setenta de profesor y quedarse finalmente en Deusto donde la Comunidad de jesuitas le había encargado ya su administración, y gracias al dominio de distintas lenguas dedicó también parte de su tiempo a traducir obras extranjeras. Sus artículos siguieron llegando a las editoriales  con puntualidad británica y la muerte le sorprendió con el último de ellos a punto de entrar en máquinas.

 

 
Con la familia a las puertas del Santuario de Loyola en sus primeros años como jesuita

 

Nunca perdió de vista sus raíces y su pueblo. Acudía periódicamente a Lerín aprovechando la época vacacional, verano, navidades, Semana Santa…, momentos que aprovechaba para estar con su familia y  amigos. A los pausados paseos por el pinar, acompañado siempre de un libro y su devocionario, que procuraba leer bajo la sombra de los árboles, le seguía su misa de once en la parroquia y son memorables sus sermones de Viernes Santo. En verano, nunca faltaba al rancho que preparaba la familia en la huerta, acompañados en ocasiones de su hermano José Luis, misionero jesuita en la India. José Luis, gastó y desgastó su vida misionando en la zona del Gujerat, evangelizando y dando clases a los niños en el colegio que allí regenta la Compañía,  dando educación y oportunidades a tantos de ellos. Entre sus logros estaba el haber conseguido que muchos de esos niños hicieran carrera universitaria y mejorara su vida y la de sus familias. Aunque su labor no se limitó exclusivamente a eso, desde esta misión fomentó y desarrolló la búsqueda y construcción de pozos de agua que evitó a las mujeres el trabajo de acarrear pesados cántaros sobre sus cabezas atravesando largas distancias; y bien que se lo supieron agradecer a su muerte todos los estamentos religiosos y civiles que vieron en el padre “Goros” un aliado incondicional, sin atenerse al credo religioso que profesaba. Allí permaneció José Luis hasta su inesperada muerte que le sobrevino mientras concelebraba misa.

La muerte sorprendió también  a Javier de forma inesperada. Ocurría un 10 de abril del año 2001 y le sobrevino mientras esperaba en un semáforo para cruzar la bilbaína plaza Moyúa. Un infarto fulminante acabó con su vida allí mismo.  Tenía setenta y un años de edad. Los funerales se celebraron en la capilla de la universidad de Deusto y estuvo acompañado de familiares, amigos y toda la comunidad jesuítica. En la homilía, el jesuita Ángel Pérez Gómez hizo una sentida semblanza en la que entre otras cosas dijo: “al recordar la vida de Javier, al menos a mí, se me viene al corazón un sentimiento de gratitud, de agradecimiento, como jesuita y como cristiano. Con el mérito añadido de no haber buscado nunca ningún protagonismo, de hacerlo todo desde la discreción, la sencillez y la tenacidad”. Sus restos fueron traslados hasta el cementerio del santuario de Loyola donde reposan.

Acababa de entregar Gorosquieta el que iba a ser el último de sus artículos para la revista Fomento Social; su título: “Entre Escila (inflación) y Caribdis (recesión)”. A tenor de los temas que abordaba y transcurridos ya veintiún años desde entonces se podría decir que su análisis no ha perdido vigor: “Nos encontramos ahora, en la economía internacional, en un grave riesgo o dilema parecido al que tenían los clásicos romanos de caer, navegando por el Mediterráneo junto al estrecho de Mesina, en uno de los dos abismos o peligrosos vórtices marinos que se cernían a derecha e izquierda de la nave: Escila y Caribdis. Los extremos de este dilema tienen hoy otro nombre: inflación a la derecha, recesión a la izquierda. El arte del político de la economía está hoy en lograr conducirla por el centro, por la fortaleza y la salud, soslayando esas dos graves enfermedades (…).

(…) De todas maneras no queremos decir que la situación de la economía occidental en estos últimos años haya sido la suma de todos los bienes sin mezcla de mal ninguno. No. Las sombras en la economía estadounidense han sido, sobre todo, un muy grave incremento de las desigualdades sociales y de la pobreza, más los salarios basura. Lacras en la economía española siguen siendo el paro, como queda dicho, la precariedad laboral, la insuficiencia del seguro de desempleo, la discriminación de género. Respecto de la UE, también lo son el paro y la relativa debilidad del crecimiento. Y hay una especie de pecado original de Occidente, el olvido egoísta del mundo en desarrollo, particularmente de África. No bastan, pues, las puras variables económicas, pero éstas son la base que permite superar asimismo todos los déficits sociales (…). Revista de Fomento Social. Número 221. Entre Escila (inflación) y Caribdis (recesión). Javier Gorosquieta SJ. 2001. De 143-151.

Una mente lúcida la de Javier Gorosquieta, un pensador y analista de primer orden en el devenir económico de su tiempo, y que tan bien nos habría venido en la época actual para aportar luz a la delicada coyuntura por la que atraviesa la economía.

 

 
Una parte de la producción literaria de Javier Gorosquieta

 

Estos son los libros que nos dejó como legado Javier Gorosquieta Reyes, algunos de ellos reeditados en la actualidad:

-*Ética del desarrollo económico. Ed. Compañía bibliográfica española, Madrid, 1969

 - *El sistema de ideas tributarias de los teólogos y moralistas principales de la Escuela de Salamanca (siglos XVI y XVII). Universidad Complutense. Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Año 1972. 192 pág.

-*Economía de la explotación agropecuaria. Mensajero, Biblioteca Fomento Social, Madrid, 1974

-*”El campo en Crisis. Polémica y reportaje”. Ed. Mensajero, biblioteca Fomento Social, Madrid, 1973

-*Deontología para empresarios Ed. Mensajero. 350 págs. Bilbao, 1978

-*Ética de la empresa. Teoría y casos prácticos. Editorial Mensajero S.A,. Madrid, 2007. 440 páginas. 4ª edición. Traducida al euskera y que se sigue utilizando en las clases de Economía en Deusto.

-*Ética del marketing Unión Editorial, Madrid, 1999

 -*“Globalización, Internet y marketing: una respuesta ética  de Javier Barraca Mairal / José luis Fernández / Joan Fontrodona Felip / Alejo José G. Sissón / Javier Gorosquieta / Marcelo López Cambronero / Francisco J. Roa (coord.) – 1 enero 2003. Colaboración póstuma.

Por otro lado, la producción articulística de Javier Gorosquieta a lo largo de su vida fue tan extensa que no habría modo de recoger aquí todos los títulos, por tanto citaré solo algunos:

-*Los derechos humanos en la evolución económica (1968-69)

-*Igualdad y libertad laboral para la mujer. (1975).

-*Evolución económica y comercio exterior (1970).

-*Contrastes éticos entre la competencia y el monopolio. (1993).

-*Los bienes superfluos de la sociedad actual. (1962).

-*El euro y el empleo.

-*¿Están seguras nuestras pensiones?

-*Dominar la crisis y crear empleo.

-*La inflación como problema de justicia.

-*El actual momento de la política económica.

-*Los derechos humanos, base de la Justicia Social.

-*La moral de los precios de mercado.

-*La educación como inversión rentable y consumo apetecido.

-*Valoración ética de las Stock Options

Y un larguísimo etcétera.

 

Quiero que esta sencilla semblanza sirva como homenaje, tanto a la memoria de Javier como a la José Luis Gorosquieta Reyes, a los que conocí personalmente dada la cercanía en la vecindad. Ambos me brindaron su amistad y compartimos ratos de tertulia en las noches de verano y agradables charlas particulares que quedan para mi caletre. 

 

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Artículo: María Rosario López Oscoz

 

Para realizar este trabajo me he servido principalmente de los artículos:

-“Javier Gorosquieta: aproximación a su ética empresarial desde el análisis de su tesis sobre beneficio económico”. Alberto López Caballero SJ y José Luis Fernández Fernández. Universidad Pontificia de Comillas.

-“Francisco Javier Gorosquieta Reyes (1929-2001) in memorian”. Revista Fomento Social (2001).

 - La homilía del día de su funeral a cargo de Ángel Antonio Pérez Gómez SJ (11-4-2001), y de los artículos, libros y fotografías que la familia de Javier Gorosquieta ha puesto sin reserva en mis manos, a la cual agradezco sinceramente.

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martes, 14 de marzo de 2023

CIGÜEÑA BLANCA (Ciconia ciconia)

Ya vamos dando buena cuenta del invierno y se acerca la primavera. Acelerada, gracias a las cálidas temperaturas que nos acompañan estos días, la naturaleza se despereza y se prepara para el estallido de vida que trae la nueva estación. 

Ya hace unas semanas que la mensajera blanca que año tras año anuncia este nuevo ciclo está entre nosotros. Ruidosa, enamorada e hiperactiva, sobrevuela confiada el cielo lerinés a lo largo de todo el día.

Por tanto, no se me ocurre mejor momento que este para volver con la sección de Naturaleza de LERÍN ES CAPITAL y conocer un poco mejor a una vieja amiga. 

Vamos a contar algunas cosillas sobre la...

CIGÜEÑA BLANCA

 

De  todas las aves que enriquecen nuestro patrimonio natural rural, pocas aves nos resultan tan reconocibles y familiares como la cigüeña blanca o cigüeña común.

Su tamaño y su aspecto, tanto posada como en vuelo, la hacen inconfundible.


Esta ave zancuda ronda el metro de largo y los dos metros de envergadura. Está cubierta por plumaje blanco, aunque las plumas de vuelo, es decir, la mitad trasera de las alas son completamente negras.

Su pico es largo y acabado en punta y presenta un tono rojizo-anaranjado en los adultos, rojo sucio en los jóvenes y negro en los pollos.

Las patas son de color rojo-anaranjado en adultos y rosas en los ejemplares jóvenes.

En vuelo, llevan el cuello y las patas estirados, aunque cuando hace mucho viento pliegan ligeramente las alas y colocan las patas hacia abajo para mantener la estabilidad.


Son aves que no cantan, apenas un leve ruido ronco en situaciones de cierta alarma. Lo que sí es muy característico es el sonoro castañeteo que producen con el pico y que utilizan como saludo y comunicación con sus parejas. Este sonido se conoce como "crotoreo".

Es un ave migratoria que en la Península Ibérica se reproduce principalmente en la mitad occidental, además de en Navarra y Aragón. Después, se suelen trasladar al centro y sur de África, donde pasan la época que aquí es más fría. De todos modos, sobre todo en las últimas décadas, y en algunas zonas, hay parejas que deciden ahorrarse el viaje y se quedan todo el año en la Península.

Además de las parejas que crían aquí, en época migratoria también nos sobrevuelan todas las cigüeñas originarias de Centro Europa, Países Bajos, Alemania... que pasan también por la zona mediterránea en su viaje para cruzar a África por el Estrecho.

Esta especie sufrió un enorme declive que alcanzó su mínimo histórico en los años 80 del siglo XX, sin embargo, su recuperación ha sido muy grande desde el inicio del presente siglo.

Las comunidades que acogen el mayor número de ejemplares son Castilla La Mancha y Extremadura, que, entre las dos, se reparten dos tercios de todos los ejemplares de España. El resto se reparte entre otras comunidades.

Su alimentación es variada. Principalmente grandes artrópodos, como saltamontes y escarabajos, y dependiendo de las zonas, también invertebrados, como lombrices de tierra y también algunos vertebrados, como roedores, lagartijas, ranas, culebras, peces, e incluso, algún pollo de otras aves, además de cierta cantidad de basura.

La cigüeña blanca es un ave muy ligada a la actividad humana, por lo que ocupa zonas de dehesas, regadíos, cultivos de secano y zonas húmedas. También es muy frecuente verlas en zonas donde hay basureros.

Se suelen reunir en colonias en la época de cría. En España, más de la mitad de los nidos están situados en construcciones humanas, iglesias, casonas, depósitos de agua, silos, chimeneas, torres de electricidad... aunque muchas de ellas también se sitúan en los árboles.

 
(Nido en chimenea de la fábrica "El Agricultor")

(Nido en torre eléctrica bajo el camino de la Virgen Blanca)

 (Nido en árbol zona de "El Rebollar")

La plataforma del nido es una enorme pila de ramas, palos y raíces, que suele contener, además, tierra, hierbas, papel y otros materiales. Suelen medir entre 40-100 cm de altura y 80-140 de diámetro (aunque pueden superar los 2,5 metros de altura y los 2 metros de diámetro, y pesar unas 2 toneladas).

Lo construyen ambos sexos, aunque el macho aporta más material, y lo reutilizan varios años.

 


La puesta suele tener lugar entre marzo y abril y suele ser de tres o cuatro huevos. La incubación suele ser de 29-34 días y se ocupan los dos sexos, aunque en mayor medida la hembra, mientras el macho se encarga de proporcionarle alimento. Los pollos son cuidados por ambos miembros de la pareja, y se desarrollan completamente en 54-68 días. Son independientes al cabo de unos tres meses.


El gran declive que sufrió la especie a mediados del pasado siglo fue motivado por varios factores, pero los principales fueron las enormes sequías en sus zonas de invernada en África, que disminuyó de manera enorme la posibilidad de alimento, lo que provocó el desplome de su población, a lo que se sumó la transformación agraria del campo español, el uso indiscriminado de pesticidas, la caza ilegal (especialmente en África), además de accidentes y electrocuciones con tendidos eléctricos... etc.

La cigüeña blanca figura en España en el "Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial", aunque no figura en el "Catálogo Español de Especies Amenazadas".

 

Y como ocurre con tantas otras especies... “llegan los problemas”.

Un ave que siempre se ha ligado a las “buenas noticias”, a la llegada de la primavera, a la llegada de nueva vida a los campos... incluso, cómo no, a la leyenda, exagerada de pudor, para explicar a los niños la llegada a la vida de los bebés humanos, resulta que ahora, para algunos, es una “enemiga”.

El “choque de intereses” entre los animales libres y las personas no es nada nuevo y ocurre con una cantidad enorme de especies, y además puede ser por diferentes motivos, se trate de personas de un colectivo o de otro. 

Conciliar estos intereses suele resultar bastante complicado, sobre todo si se tiene la suficiente amplitud de miras como para no pensar que el exterminio de otra especie es la solución (opinión, por desgracia, bastante extendida).

En el caso concreto de Lerín, actualmente, hay un número importante de cigüeñas para lo que era habitual antiguamente. Hay, aproximadamente, alrededor de 15 nidos, de los que, al menos 10, están en la torre de la iglesia.

 Con los nidos que están en otros lugares del pueblo, o del campo, parece que no hay mayor problema, excepto algún lamentable percance como el de hace un par de años en el tendido eléctrico, que se saldó con una cigüeña muerta y unas horas sin luz en el pueblo. Ojo, que esto no es una mera anécdota, si los tendidos eléctricos no están convenientemente aislados, el peligro, además de a las aves, puede llegar a afectar también a las personas, o quizás pueda ser origen de incendios graves.

Pero aparte de esto, el tema de la torre de la iglesia tiene “encendido” a más de un vecino. La obra de arreglo de la cubierta de la iglesia supuso un esfuerzo económico grande, y ver cómo en unos pocos años va creciendo el número de nidos y el tamaño de estos, produce no poca intranquilidad y en algunos casos, cierto cabreo.

Este problema no ocurre solo en Lerín, evidentemente. Está ocurriendo en muchos municipios de una parte de España en los que se concentran un importante número de nidos, mientras que en otros han desaparecido. Y no es un tema de solución fácil. 

En algunos lugares donde se acumulaban nidos en gran número se han colocado, no lejos de los habituales lugares de nidificación, estructuras apropiadas para ello, sin peligro para las aves y sin consecuencias negativas para los monumentos. Esto, en unos lugares ha funcionado mejor y en otros peor, pero es una posibilidad.

Lo que está claro es que, hoy por hoy, se pongan otras estructuras o no, no está permitida la retirada de nidos de cigüeña (y creo que esto afecta a toda la Comunidad Europea).

Sin embargo, investigando por ahí, he visto que hay alguna excepción a estas leyes. Al menos, sé que en alguna comunidad autónoma se han retirado algunos aunque, eso sí, por motivos muy concretos y siempre por parte de las autoridades correspondientes. Desconozco si en Navarra será viable en algún caso.

En estos casos, se ha recurrido a motivos de "seguridad", bien para los inmuebles o, sobre todo, si hay riesgo para las personas. Evidentemente, esas retiradas se han producido en la época en las que los nidos están vacíos, lejos de la época de cría, y en esos casos las intervenciones y los gastos que conllevan han corrido a cargo de la diputación correspondiente.

 Está claro que no todos los nidos de la torre de Lerín cumplirían esos requisitos, pero quizás alguno de ellos, especialmente alguno muy grande que se encuentra sobre una zona muy transitada, produce cierta intranquilidad, y quizás merecería la pena alguna valoración al respecto. 

Ese tipo de valoraciones, realizadas por técnicos objetivos y expertos, podría dar pie a alguna actuación si fuera necesaria, o bien, si el resultado resultara no ser preocupante, podría dar tranquilidad a quienes ven en esos nidos alguna amenaza.

Yo, por mi parte, prefiero ver a las cigüeñas como un tesoro más de nuestro patrimonio natural, más que como un "enemigo" a combatir (aunque de vez en cuando me dejen algún buen "pastel" en la terraza) :-). Quizás algún día lamentemos su ausencia, como ya ocurre en otros lugares. Pero en fin, en este tipo de asuntos, nunca va a llover a gusto de todos. 

La naturaleza lerinesa rompe estos días en nuevos colores y llega nueva vida a nuestro campo.

¡Bienvenida, primavera!


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Artículo y fotografías: José York

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martes, 24 de enero de 2023

PEDRO ÁBREGO

 En esta ocasión traemos al blog de Lerín es Capital a un personaje lerinés que alcanzó gran éxito, prestigio y relevancia por su actividad empresarial y gastronómica.

Hoy, Pedro Castillo nos ha preparado una semblanza que resume algunos trazos de la intensa vida del lerinés...

PEDRO ÁBREGO VELASCO

 
(imagen: web del Asador Donostiarra)

Nacido en Lerín el 26-08-1927, fallecía en Madrid el 03-07-2015 a los 87 años de edad. En el mes de mayo, cuando se encontraba en Gran Canaria, sufrió dos ictus, de los que ya no pudo recuperarse.

Hijo de agricultor, sin tierras propias, que tenía otros 5 hijos mas, a los 7 años se traslada con toda la familia a San Sebastián, en busca de mejores horizontes.

Estudió en el Colegio los Padres Paules de Pamplona.

En 1942, en San Sebastián, alterna los estudios con el trabajo en una imprenta, como aprendiz.

En 1952 contrae matrimonio con la donostiarra Julia.

Ese mismo año, sigue los consejos de un amigo venezolano y se va a vivir a Caracas, donde nace su hija Julia (Yula).

Se dedicó a la venta en la empresa de artes gráficas más importante de Venezuela, Gráficas Montana, de la que llegó a ser Director Comercial. Su constante esfuerzo unido a un exitoso negocio que montó su mujer les permitió ganar dinero como para pensar volver a España, donde quería que creciera su hija, y él, seguir con negocios.

No tenía claro que hacer. San Sebastián se le hacía una ciudad muy pequeña, por lo que decide instalarse en Madrid, donde ya había hecho algunas inversiones, al considerar la ciudad con más posibilidades donde desarrollar sus ideas.

Vuelve en 1965 y, con varios socios, se dedica al negocio inmobiliario durante unos años. Se quedaba con los bajos comerciales y los garajes de los edificios construidos. Pasado ese “boom” es cuando piensa en la restauración, su auténtica pasión.

En su familia había inquietudes culinarias. Una hermana tenía un restaurante en San Sebastián, un sobrino tenía dos, un tío, hermano de su padre, tenía otro. Al día de hoy, un sobrino, Ander Esarte Ábrego, está al frente del Restaurante Txuleta.

Según contaba, se había dedicado a la venta y “el que vende una cosa puede vender otra” y a pesar de lo complejo que le parecía la hostelería, decidió en 1971 abrir el “Mesón El Caserío”, el cual, después de un exitoso inicio, vendió ante una irresistible oferta económica.

En 1972 abre sus puertas el “Mesón Txistu” que rápidamente se convierte en un referente para los jugadores y directivos del Real Madrid, ya que se encuentra a poco más de 1 kilómetro del Estadio Santiago Bernabeu y gracias a la relación que Pedro inicia con Ramón Grosso, jugador del Real Madrid.

 

En 1976, ante el éxito del primero, inaugura el “Asador Donostiarra”, muy cerca del “Mesón Txistu”, en un local propio, siendo ambos restaurantes los que ha mantenido hasta su fallecimiento y que actualmente siguen con su familia al frente. Su yerno Antolín Murias y sus nietos Iñigo, Pedro, Gabriel y Ana tratan de seguir la estela de “Don Pedro”.

Llegan, entre ambos, a dar empleo hasta a 120 personas.

 

Desde su inicio han mantenido su vocación de cocina vasco-navarra, tanto en estilo como en productos.

Trabajo, esfuerzo, honestidad, éxito, han sido una constante en su vida. “Don Pedro”, como era conocido, le gustaba recibir a sus clientes, primero  en Txistu y luego en el Donostiarra. “Hacer felices a los demás” con su eterna sonrisa era una máxima en su día a día. “Estar con el cliente”. Sus clientes eran amigos.

Frase conocida suya fue: “Nada en el mundo sustituye a la constancia”.

 

Tenlo muy en cuenta

“Nada en el mundo sustituye a la Constancia.

El Talento no la sustituye, pues nada es tan corriente como los Inteligentes frustrados.

Los genios tampoco, ya que resulta un tópico el caso de los genios ignorados.

Ni siquiera la Educación sustituye la Constancia, pues el mundo esta lleno de fracasados bien educados.

Solamente la Constancia y la Decisión lo consiguen todo”

Pedro Ábrego

 

Por ambos locales han desfilado gente relacionada con el deporte, sobre todo el fútbol, toreros, artistas, realeza, actores… de ámbito mundial. Alguno de estos, como Curro Romero, presumen de su amistad.

 



 
(Imágenes: web del Asador Donostiarra)

Es reseñable su relación con el Real Madrid, club del que se consideraba admirador. Este club ha frecuentado sus restaurantes como si fueran su casa. Allí celebraron la consecución de numerosos títulos.

Ramón Calderón, Ex-Presidente del Real Madrid, lo denominaba “mi hermano”.

En la página web del Asador Donostiarra permanecen testimonios de Roberto Carlos, David Beckham, fotografías con Di Stefano, Raul, Zoco, Fernando Hierro...

 

(imagen: web del Asador Donostiarra)

Como él manifestaba, el resto de equipos de la capital: Atlético de Madrid, Rayo Vallecano, Getafe... siguieron la estela del Real Madrid y son excelentes clientes.

 

Son innumerables los galardones y reconocimientos recibidos.

2002 – Medalla de Plata al Trabajo. Premio concedido por el Consejo de Ministros.

2007 – Tambor de Oro en San Sebastián, en su segunda nominación. Premio entregado por el entonces alcalde Odón Elorza.

2010 – Medalla de Oro al Trabajo. Por el Consejo de Ministros.

2011 – Medalla al Mérito Turístico y II Premio Francisco de Javier, premio concedido por el Gobierno de Navarra. Entregado en Madrid por el entonces presidente Miguel Sanz.

 
(Imagen: navarra.es)

 Es además:

- Cofrade de Honor de la Cofradía del Aceite de Oliva de Navarra

- Cofrade de Honor de la Cofradía del Vino de Navarra

- Cofrade Honor de la Cofradía del Espárrago de Navarra

- Caballero de Honor de la Orden de Volatín, de Tudela

- Caballero del Gran Consejo del Aceite de Oliva de Navarra

- Premio Navarra de Gastronomía, en Cintruénigo

- Pregonero del Día de la Tostada de Arróniz

- Cofundador de la Sociedad Gastronómica Amigos de la Pocha Navarra

- Socio de Honor de la Sociedad Napardi de Pamplona

- Socio de Honor de la Sociedad Gaztelubide de San Sebastián, que también le concedió el Barril de Oro

- Condecorado por el Orfeón Pamplonés

- Condecorado por el Orfeón Donostiarra

 

Son muchos más los reconocimientos recibidos, pero resulta complicado concretar.

Por señalar alguno más, Real Madrid TV le dedico dos programas y el Real Madrid le hizo un homenaje que tuvo lugar en el Casino de Madrid.

A pesar de su pronta salida de Navarra, ha seguido manteniendo, con orgullo, su condición de “navarro y lerinés de pro”.

Cuando ha podido, Pamplona por San Fermín ha sido una devoción: el encierro, almuerzo, procesión, comidas, sociedades gastronómicas …

Como ya se ha citado, ha sido reconocido por esa condición, con el premio San Francisco Javier y numerosos reconocimientos de Cofradías y otras entidades.

Conocida era su especial relación con la Sociedad Napardi y la personal con el que fue su presidente, ya fallecido, el marcillés Jesús Mª Astrain.

 

LERIN.-

Su relación con Lerín no pudo ser todo lo intensa que le hubiera gustado. Salió con toda su familia directa cuando contaba 7 años, y las vicisitudes de la vida, unido a su ambición y su dedicación al trabajo no le permitieron demasiadas visitas.

En los últimos años de su vida recuperó de alguna manera esa “carencia” que el notaba de su condición de lerinés.

Acudió varias veces, desde una celebración de quintos, hasta una comida que le brindó el Ayuntamiento en Bodegas Alconde. Tuvo ocasión de disfrutar de un plato del cual era un enamorado: las pochas. Llamativo resultó el recordar un postre típico lerinés: la sopa de almendra.

En sus restaurantes estaban siempre presentes los vinos de Lerín.

Su condición de lerinés nunca la perdió. En sus restaurantes, con gran orgullo, presumía de ello.

UN GRAN E ILUSTRE LERINÉS

 

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Artículo: Pedro Castillo 

Imágenes: Web del "Asador Donostiarra" y "navarra.es"

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